viernes, 4 de abril de 2014

Etiquetas

Etiquetas, necesitamos etiquetas para indicarnos lo que somos. Etiquetas colgando de nuestras cabezas, de nuestra ropa, etiquetas en la puerta de casa, del frigorífico y del lavabo. Etiquetas en todas partes, todo perfectamente etiquetado, incluso este texto lo está, aunque tú no se la veas, la tiene. Todo muy bien etiquetado... todo, absolutamente... todo.
¿Y si nos equivocamos? ¿Y si nos pasa como en las rebajas que nos venden algunos artículos al mismo precio que tenían antes pero ponen ahora uno mayor tachado para hacernos creer que ahorramos algo? ¿Y si las etiquetas fueran solo prejuicios? ¿Y si...? Bueno, no sé, a lo mejor estoy loco... creo que necesito una nueva etiqueta.

jueves, 3 de abril de 2014

Las Palabras

Si yo fuese una palabra estaría ofendido, lo que tienen que soportar rebasa los límites de la crueldad. Ellas, humildes e inocentes, nacen con una forma, un significado, una identidad que las diferencia de todas las demás. No hacen daño a nadie, ni siquiera se quejan por compartir significado con sus familiares en el diccionario y nosotros, como seres más inteligentes que nos creemos, hacemos con ellas lo que nos da la gana... Empezamos cambiándoles el significado al echarles por encima un líquido llamado ''metáfora'', ''sarcasmo'' o ''ironía'', dependiendo de nuestro poder adquisitivo. Las palabras, lo creáis o no, sufren cada vez que se altera su identidad de una manera tan brutal.
Por si fuera poco, no nos quedamos tan solo en el ámbito de la perversión física, sino que pasamos al psicológico cuando decidimos cambiar su lugar de origen y las movemos a nuestro antojo por frases y oraciones, dándole a esta práctica tan sádica nombres bonitos para ocultar el horror que en verdad representan. Cuando hacemos este tipo de actos, las palabras se pierden, no saben muy bien que hacer en ese nuevo lugar que se les ha sido adjudicado y no tienen claro cual es su sitio en el mundo. Lloran y sufren en silencio ante la dominante mirada de su malhechor, el humano, que da el último paso y analiza hasta lo más profundo la anatomía de estas, las dota de un nombre que no quieren, dependiendo de su lugar en la oración, y hace que tengan una nueva función, como si ser palabra ya fuese fácil.
Señores, dejen en paz a las palabras, no quieren ser movidas, ni transformadas ni analizadas, quieren ser simples y claras, quieren cumplir la función con la que un día nacieron, comunicar. En definitiva, dejemos a las palabras ser, simple y llanamente, palabras.

lunes, 24 de febrero de 2014

Dis is Spaiñ

La cosa está alcanzando límites desproporcionados y nunca antes imaginados. La vergüenza ajena y la mofa son ahora los adjetivos que modifican al sustantivo 'español', por no hablar del enorme paso atrás que estamos dando. Y sí, me refiero a la religión. Si bien lo normal sería irnos olvidando cada vez más de ella, con este gobierno conseguimos totalmente lo contrario, hasta el tan insultante punto de ver como un ministro de un país aconfesional (España) otorga a una Virgen un reconocimiento policial. Lo próximo que será, ¿darle el premio Goya a la mejor interpretación a Moisés por su papel de 'Abro ríos, ou yeah!' en la Biblia? Venga hombre... Por cierto, una grandísima obra de ficción. Bastante recomendable ese best seller.
He de decir que ahora mismo me repugnan infinitamente todos los que forman el gobierno y los que aspiran a formarlo dentro de unos años, pero lo de los señores del PP no tiene nombre. Casos de corrupción por doquier, pasividad ante una crisis descomunal, leyes destinadas a callar bocas, recortar derechos y fortalecer la Iglesia y, con ello, la ignorancia. Claro que esto último no es casualidad, al fin y al cabo, es la manera que tienen estos seres de llegar a la presidencia de un país. Y es que queramos o no, España da asco en todos los ámbitos. La gente, por norma, se conforma con desarrollar su inteligencia hasta los cinco años y lo único que les acaba importando es encontrar novi@ y verse bien en el espejo. Entonces, si esta es la realidad que todos vemos (y que nadie me la niegue), ¿cómo pretendemos salir de esta gran mentira? ¿Cómo pretendemos, si quiera, quejarnos y ser escuchados? Sinceramente, mi confianza en el pueblo español hace tiempo que está en negativo y dudo mucho que el pronóstico mejore. Lo único que nos queda, me temo, es seguir tragando mierda hasta que algún día aparezca algún bicho raro por el Parlamento y ponga las cosas en su sitio.
Mientras tanto, deberemos agachar la cabeza, seguir siendo insultados, recortados como personas y esclavizados como animales por los que de verdad siempre han tenido el poder, los hombres de los billetes.

Andalucía

Andalucía, tierra querida,
me ayudas en los días más vacios...
Con tu parsimonia
llenaba yo miles de ríos.

Gentes maravillosas,
mires donde mires, llenan las calles,
plagadas de mendigas
pidiéndote que no te rayes.

Gentes que desprenden alegría,
soltando por esa boquita perlas de artesanía.
La inteligencia en ellas brilla,
es por eso que pasan todos los días en la cocina.

Ay Andalucía...
que me inculcas enseñanzas cada día.
Que lo de ser vago no es malo.
Si eres andaluz, lo raro sería lo contrario.

sábado, 22 de febrero de 2014

Las niñas pequeñas

Que cosas tan bonitas... se podría decir que literalmente por ellas los años no pasan. Se van haciendo cada vez más viejas y están cada vez más marchitas pero en cuanto les hablas, te das cuenta de que no, de que es mentira, siguen siendo unas crías. Tienen la piel arrugada, canas y necesitan ayuda para levantarse, pero en su cabeza hay mariposas, zapatitos de cristal y bonitas canciones para gente que no quiere escuchar, esas canciones que se repiten una y otra vez en todas partes y que, aunque no nos gustan, se acaban metiendo en nuestras cabezas a golpe de martillo, canciones que vamos repitiendo a lo largo de toda nuestra vida y que vamos contagiando a otros. Al final, como si de una epidemia se tratase, están tan esparcidas que hasta nos creemos que son obras maestras propias de genios meritorios de ser recordados, aunque se hayan llevado a la tumba la obra de verdad, la compleja, esa que a nadie gusta por aquello de que, al fin y al cabo, son solo gritos.
A lo largo de toda su vida, las niñas pequeñas se van encontrando trozos de la partitura que debiera haber sido difundida pero, como están acostumbradas a lo simple, deciden dedicarle una cruel mirada por encima del hombro y seguir por su camino. Aún así, siempre queda la loca que decide cuestionarse, parar y darse cuenta de que había vivido equivocada toda su vida.
Claro que, en un mundo de personas cuerdas, las locas son quemadas en la plaza del pueblo mientras  suenan a su alrededor los cánticos de moda, entonados por la gran muchedumbre que acude al espectáculo de la quema de la verdad y el festejo de la ignorancia más plena.

lunes, 17 de febrero de 2014

Aquí estamos


E aquí estamos,
enchendo sobres e vaciando casas.
Matando liberdades e parindo chourizos.
En fin, a culpa sempre será dos veciños.

E aquí seguimos,
culpando aos inocentes e rindo cos  culpables.
Abusando da palabra para ocultar verdades.
Decidindo a dedo e multando á mente.
Procurando que os ricos non sexan un doente,
que para iso xa está o pobo, eso si, co cú ardente.
Dentro de pouco, aquí xa poucos quedaremos.

Porque,
entre curas e paletos esto non hai quen o mova,
pero ai de quen llo diga, que se poñen coma lobas.
Defendendo a súa empresa a toda costa,
que o de coidar meniños xa queda para as monxas.

jueves, 13 de febrero de 2014

Los premios Goya

¡Bienvenidos un año más a los premios Goya, para hacerlo diferente al anterior, premiaremos a la película española menos mala, así como a sus actores, reparto, etc. y criticaremos al gobierno que subvenciona nuestra mierda que nadie se atreve a ver! Por si fuera poco, intentaremos convertir esto en algo gracioso y populista para meternos al pueblo en el bolsillo y, de paso, su dinero. Nos autonombraremos la voz de los más débiles que luchan contra los malvados gobernantes, aprovechando que eso de quejarse está de moda, y lloraremos para que más dinero no merecido llegue a nosotros. Y si nos reprochan algo, diremos entonces que no saben apreciar el enorme legado cultural español que les dejamos a las generaciones futuras.